La Cámara de Comercio y Producción de Piura, a través de su presidente, Reynaldo Hilbck Guzmán formuló un llamado de atención a las autoridades regionales para que tomen medidas drásticas a fin de frenar el contrabando de productos alimenticios como aceite, harina y manteca, provenientes del Ecuador cuyo flujo se ha incrementado en los últimos seis meses.
Hilbck Guzmán, manifestó que es hora de que las autoridades pongan coto a este ilícito que perjudica tanto a las empresas nacionales como a las arcas fiscales.
Por el Sur del Ecuador ingresan a la región, aceite, manteca y harina a precios inferiores que los nuestros, debido a que en el Ecuador estos productos se encuentran exonerados del I.G.V., explicó.
No es la falta de eficiencia o de capacidad de producción de la empresa nacional la que motiva la diferencia de costos, subrayó.
Agregó que si el producto ecuatoriano estaría gravado con impuestos su costo sería incluso mayor al peruano.
La distorsión en los precios, reiteró, es generada porque el gobierno ecuatoriano tiene exonerado de impuestos a esos productos.
Hilbck mencionó que los mercados de Piura, Sullana, La Unión, Chulucanas, Tambogrande, Paita, Talara y Sechura, están invadidos por productos comestibles de contrabando que llegan hasta Chiclayo sin que las autoridades tomen cartas en el asunto.
En esta zona, explicó, las ventas han caído en más del 40 por ciento porque es un territorio ganado por el contrabando.
Esta lamentable situación, reconoció, hace que empresas de la región como UCISA no puedan competir en igualdad de condiciones con el producto de contrabando, situación que se ha agravado en los últimos seis meses por la subida de precios en el mercado nacional.
En lo que respecta al contrabando de aceite, señaló, estamos hablando de alrededor de 400 TN mensuales que ingresan ilegalmente, lo que equivale a un millón de dólares, y significa 200 mil dólares mensuales que el fisco deja de percibir por concepto de impuestos.
Pese a la modalidad empleada por los contrabandistas, como es el uso de camionetas station wagon, las cuales realizan un promedio de dos viajes al día, trasladando en cada viaje un promedio de 50 cajas de aceite, mercadería que es descargada en Sullana, es inadmisible que nadie se percate de tal movimiento, manifestó.
Hilbck insistió en que para frenar esta situación es imprescindible que las autoridades asuman seriamente sus roles y establezcan un plan estratégico conjunto para poner un alto al contrabando. Asimismo que el Gobierno Regional ponga en funcionamiento el Comité de Lucha contra el Contrabando creado hace dos años pero que hasta la fecha no ha demostrado mayor actividad para eliminar este flagelo que mina la competitividad de las empresas de la región.
Mientras que Ecuador y Bolivia, vienen reforzando planes para impedir que alimentos y combustibles salgan de contrabando, nosotros tendríamos que cerrar filas para impedir el ingreso de estos al territorio nacional, agregó.