Por considerarla una pésima decisión, Carlos Sánchez Delgado, gerente general de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, manifestó su inconformidad con la no aprobación de la propuesta privada para el usufructo del camal municipal por parte del Concejo de la Municipalidad de Piura, a la vez que formuló un llamado a las autoridades ediles a reflexionar sobre su obligación de decidir por el bienestar de Piura.
Sánchez, criticó el argumento empleado por los opositores quienes adujeron falta de información, por no ajustarse a la verdad ya que a finales del 2007 y a inicios del presente año PROINVERSION sostuvo reuniones con la Comisión de Economía y Comercialización de la Municipalidad, convocó a todos los regidores a una presentación y entregó información confidencial a éstos.
Sobre el particular, rechazó también la falta de interés de los regidores locales por ampliar, por propia cuenta, sus conocimientos respecto a los temas que van a debatir.
“Es obligación de los regidores enterarse de lo que van a tratar y si no entienden, asesorarse. Es parte de su trabajo. No están solo para recibir dietas”, subrayó.
Sánchez señaló que “llama poderosamente la atención la aprensión de las autoridades municipales para decidirse por la concesión del camal municipal, sobre todo porque dilatar la misma supone para un amplio sector de la población piurana que en su menú incluye el consumo de carnes rojas, exponerse al peligro permanente de contraer, en algún momento, una enfermedad infecto contagiosa debido a las precarias condiciones de salubridad con las que actualmente se vienen sacrificando la mayoría de animales que proveen las carnes que se expenden al público”.
“La vida y la salud de la población tienen prioridad. Por tanto, no entendemos como algunos regidores de la Municipalidad Provincial de Piura como Rolando Gutiérrez, Ciro Feria, Blanca Vásquez, Juval Córdova y Luis Neyra, en una actitud irresponsable y reprochable toman este asunto tan a la ligera”, subrayó.
Sánchez indicó que “la necesidad de que el camal, para su mejor operatividad, esté bajo la administración privada no es una novedad. Se ha venido analizando y posponiendo en reiteradas oportunidades por razones que desconocemos pero que podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, están muy lejos de ser de orden técnico”.
Tal parece, dijo, que nuestras autoridades quieren convertir este modo de trabajar en habitual. Sino basta con mencionar el caso de la EPS Grau, en donde se han visto entre 7 u 8 contratos y hasta ahora no se decide nada.
En este sentido, agregó, que “no se puede aceptar que nuevamente autoridades negligentes, en lugar de asesorarse convenientemente sobre las ventajas de operar bajo esta modalidad dediquen su tiempo, un tiempo que pagamos todos los contribuyentes, a colocar obstáculos a la concesión”.
“La Municipalidad de Piura, como lo hacen municipios de otras localidades, tendría que ver a la concesión como a un aliado”, recomendó.
“Si la concesión se realiza en un marco de auténtica transparencia y legalidad, sin atisbos de corrupción, los resultados tienden a ser positivos”, aseguró.
Sin duda, recalcó, la adecuada selección de un operador privado contribuiría a mejorar el servicio que actualmente se ofrece al comerciante ganadero y lo que es más importante aún, permitiría ofrecer al público consumidor la garantía que los productos cárnicos que va a consumir se encuentran libres de contaminación porque han seguido estrictas medidas de salubridad.
Además, explicó eliminar las deficiencias del actual servicio coadyuvaría a erradicar los camales clandestinos los cuales como es bien sabido emplean vetustos procedimientos para el sacrificio de los animales y lo realizan en pésimas condiciones de higiene.
Sánchez mencionó que el hecho de que más del 60 por ciento de las carnes que se ofertan al público provengan actualmente de camales clandestinos, conforme lo señala PROINVERSION, es realmente alarmante.
Es alarmante explicó “porque por un lado no se supervisa el estado de salud del ganado a sacrificar y por otro lado, en el supuesto dudoso que este ganado ingrese sano, su carne puede ser contaminada al interior por no existir la limpieza necesaria para eliminar deshechos como excrementos, vísceras ó sangre descompuestos; porque no se efectúa la adecuada esterilización de los instrumentos que se emplean para la faena o porque no se cuenta con los equipos adecuados para la conservación del producto”.
Nos preguntamos, enfatizó, qué esperan los regidores de la Municipalidad de Piura para actuar, están esperando acaso que se desate alguna epidemia.
Las autoridades no son dueñas de la ciudad, remarcó, han sido elegidas para trabajar por la comunidad y lamentablemente el trabajo de las nuestras deja mucho que desear.